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jueves, 28 de junio de 2012

Siete.

Dicen que todos los caminos llevan a un final, pero a veces, el final parece igual que el principio. Y cuando crees que ya has recorrido mucho camino, de repente puedes encontrarte en el mismo sitio donde empezaste porque todos los caminos están plagados de curvas y giros. Y un paso en falso puede suponer un desastre. Pero pase lo que pase, tienes que mantener el rumbo y abrir tu propia senda porque ahora, ya no hay marcha atrás. Y parece que este, va a ser el viaje de nuestra vida.

viernes, 15 de junio de 2012

To get away.


Dime, ¿dónde se supone que tengo ir? Y, ¿a quién se supone que tengo que creer? Si supieras lo que yo sabía, entonces podrías ver lo que yo veo. Así que, cogeré mis maletas, y me iré lo mas lejos que pueda y como pueda, porque nada es como yo creía conocer, y trato de ocultarlo, pero no puedo más. No hay nada peor que sentirse como si uno no existiera. Y dices que tengo buen aspecto. Si tu supieras lo que pasa por mi mente..., verías una imagen totalmente diferente. No podría mostrártelo, incluso si lo intentara.
Debo haberme perdido en el tiempo cuando me di cuenta que era libre para estar dónde alguna vez quise estar.

jueves, 24 de mayo de 2012

(2) No todo podía ser perfecto.

Mal. Peor que mal. Nefasto. Excesivo sosiego. Me agobio. Te aburres. Comienzan los primeros desperfectos. Recuerdas por qué te marchaste otras veces. A la mierda la probabilidad. Quieres quedar. No, hoy no me apetece. De puta madre. Parece que haya que hacer las cosas por obligación, cojones. No, si no quieres, pues nada. Vale. Se cansa. ¿Por qué no llamaste ayer? No me agobies, anda. Pregunta que hacia dónde va esto. Quiere tener algo más. Hacia mal sitio si continúas así. Así cómo. Discusión. No es cómo le idealizaste. Quieres que cambie. Lo intentas. No cambia. Intenta cambiarte. ¿Wtf? No voy a cambiar por él. Mal. A peor. Llamadas de minutos contados con el te quiero sin sentido al final. 5 minutos contados. Eternas. Tensión. Mucha. De la mala. Celos disparatados. Putos celos de mierda. Ojalá no hubiese. Contener. Regañar. Discutir doblemente. Le gritas. Te alza la voz. Gilipollas. Puta. Imbécil. Zorra. Sólo quieres perderle de vista. Reconciliación. Unos días bien. Más disputas. Drama. Discusión por toda la ciudad. Apesta la ciudad. Perder el control. Droga. Borrachera. Gritos, más gritos. Reproches. Cada uno por su lado. Conoce a otra. Volvéis. Algo raro se presencia. Confianza en decadencia. Celos con razón. Asco de celos. Déjame en paz. Mierda de Nueva York. De frio. De ambiente. Piensa en la otra. Sueña con la otra. Idealiza a la otra. Te conviertes en la otra. Escribe sobre la nueva. Que tiene ella que no tenga yo. Todo. Se lía con la otra. Total no tiene nada serio. Lo siente no pretende hacerte daño. Te quiere pero. No le mereces. No eres tú. Pero él te quiere. Lo hace difícil. Huida. Echar de menos. Adiós.

martes, 22 de mayo de 2012

(1) Quiéreme si te atreves.

Le ves. Le conoces. Le vuelves a ver. Idealizas. Se presenta. Le oyes. Tiene la voz más grave de lo que pensabas, pero está bien. Sonríe. Dientes bonitos pero no perfectos. Pelo corto tirando a largo. Moreno. No te llega a convencer. Habláis. Habláis. Habláis. Sólo piensas en hablar con él. Las expectativas siguen altas. Además escribe. No puede ser. No lo hace mal. Joder. Le lees. Le relees. En su último texto habla de un tema nuevo. Veamos. Buscas indirectamente alguna palabra que te relacione. La encuentras. Te lo niegas. ¿Por qué iba a escribir sobre mí? No seas egocéntrica, ok. Sí, era sobre mí. Escribes sobre él. Más obviamente que él, para que lo sepa de seguro. Ostia, que obvio te ha quedado. Seguro que lo lee y huye. Lo lee. (Huye). No huye. Dice que le gusta. Habláis. Le cuentas algo sobre tu anterior chico, para ver cómo progresa. Dice que se alegraría de que os vuelva a ir bien, que dónde hubo fuego siempre queda nosecuánto. Pasa un tiempo. No habláis. No te habla. Pasas de él un tiempo. Te busca. Te encuentra. Recuerdas ciertas cosas. ¿Y si está jugando? Quedáis. Hay tensión. Mucha. De la buena. Te entra. No te enteras. Menos mal. ¿Película? ok. Tumbados. Te abraza. Te muerde. Te mueves. Se acerca. Te mueves. Te aprieta. Se gira. Te giras. Boca. Labios. Beso. No te dice te quiero para no asustarte. Parque. De la mano. Inocencia. Besos por la ciudad. La ciudad parece Nueva York. Humedad. Lluvia. Sin paraguas. Sin ropa. Indescriptible. Llamadas que duran toda la noche con te quieros que se escapan. Conversación breve. Corta. Pusilánime. No te  reconoces a ti misma. Mariposas en el estómago. Despertar y dormir. Dormir y despertar pensando en él. Pero nada serio. Está claro por las dos partes. Clarísimo.

miércoles, 2 de mayo de 2012

Casualidad, siempre te confundo con Destino, identificaos bien.

Me enseñaste que se podía querer lo que no ves y lo que está lejos de ti. Con el tiempo he aprendido que las cosas pasan por sí solas y que es mejor que sean así. Que no tienes que empeñarte en buscar soluciones a todo, ya que dicen que el tiempo lo cura todo. La soledad siempre ha sido una de mis mejores amigas y la música mi inspiración. Estos días en los que no veo ninguna salida a mis problemas, me pongo mis cascos, pongo la música a todo volumen y me olvido de todo lo que hay a mi alrededor. No necesito nada más para sentirme mejor. Hay días en los que he pensado que era mejor no levantarse, será que me levanto con el pie izquierdo o que la situación no cambia. Me dicen que aprenda de los errores, pero yo soy de esas chicas que cuando tropiezan con una piedra, tropiezan mil veces más. Dicen que después de la tormenta sale el sol, pues sinceramente muy pocas veces he visto salir el sol. También dicen que cuando una puerta se abre, otra se cierra. Y esto es verdad. Las cosas cambian tanto de un día para otro sin saber el porqué, por eso me gustaría ser la dueña de mi destino.

lunes, 23 de abril de 2012

Every breath you take.


Cada vez que respires, cada movimiento que hagas, cada atadura que rompas, cada paso que des, cada vez que finjas una sonrisa,
estaré observándote.
Cada día, cada palabra que digas, cada juego que juegues, cada noche que te quedes,
estaré observándote.

sábado, 21 de abril de 2012

Sometimes we expect more from others because we would be willing to do that much for them.


Let it fade away.

See the reason in your eyes giving answer to the why your eyes are haunting me.
Why can’t you see it? Why can’t you feel?
You keep runnin’
I keep fallin’.

Te llevaste una página más, un capítulo que nunca terminará, una historia vacía que extraña su final.

Shhh. No quiero que digas nada, aunque tampoco lo harás. Tan sólo dime al menos dónde puedo encargar a alguien como tú, una réplica igualita a ti, a pesar de que sea una copia barata, no me importa, lo daré por válido. Encárgate de que venga con todos tus defectos incorporados en el precio, que plagien tu esencia, y tu estúpida forma de hacerme de rabiar, de reírte de mí. Que hagan una absoluta fotocopia de la manera que intentas ignorarme. Lo quiero igual de tonto, idiota, gilipollas, imbécil, con la misma iniciativa, no me importa pagar gastos complementarios. Eso si, que no tacañeen en tus detalles, y que le jodan al copyright pero quiero calcadas todas tus palabras. Saca partido a la oferta y exige que me lo facturen sin gastos de envío. Y si eso no es posible, pide al menos la garantía y asegura mi corazón a todo riesgo. Espero no exigir demasiado.

domingo, 8 de abril de 2012

Yo solo busco que nadie lo entienda.


Lo intento pero me cuesta demasiado quedarme parada en esta silla y ponerme a pensar la forma exacta de saltarme las lágrimas tecleando. Me ha subido la miopía y estoy todo el rato con la mirada entornada y con un gesto de tortura. Me pesan las manos y los pies los tengo de plomo, no sé qué me pasa. Tengo el pelo muy embarullado y sencillamente me da igual. Ya no me paro a mirar las cosas lentamente, creo que ahora todo me da igual. No es tristeza, no sé lo que es, ni quiero saberlo aunque no me gusta estar así. Antes me producía intranquilidad el no saber las cosas, ahora le sonrío a todo; quizás esté sola, pero me siento mejor que acompañada.
Ayer me senté junto a la ventana y me froté los brazos, me enganché más al libro que estoy enganchada con un buen café bien cargado. Posiblemente es la sensación de no querer que se acabe lo que me hace releer las páginas de ese libro. Conseguí encontrar la guitarra y toqué aquella canción que tanto me gustaba... ¡Sí!, me relaja, hace que me olvide de todo por un momento.

sábado, 7 de abril de 2012

Porque de mucho más grandes hemos salido.


Sin darnos cuenta, increíblemente, la vida pasa muy deprisa y no actuamos nunca como es debido. Lógicamente, cometemos errores, ¡está claro que los cometemos! Si no fuera así, ¿cómo se crearon las grandes ideas? Lo grave es que no me doy cuenta de que, pasen los años que pasen, siempre me quedarán los mismos para estar completamente feliz. Te decepcionan, se te cae el mundo, te hierve la sangre de las venas, te vuelves adicta a la música, ¿para qué? Para olvidarte de que el mundo amanece día a día, para arrastrarte a la nada, a la misma mierda. Mejor dejar claro que jamás te han conocido y que jamás lo harán. Lo mejor es que sepan que todo lo que te importa es el tamaño de tus cascos y el volumen que le acompaña.
Lo inconcebible es que nunca acabas por darte cuenta de que lo que haces, lo haces porque quieres grabarte un nombre en tu piel. No cuentan las veces que han hecho que lo pases mal, en las que te han hecho llorar, permanecen en ti las ganas de mirarles con ese tipo de sonrisa que suele aparecer en esos intentos. Me han soltado miles de veces, me han completado otras tantas, me han odiado el doble. Pero yo siempre sé lo que quiero. Y lo que quiero es lo que no puedo conseguir, porque sí, porque me pueden las ganas cuando parece que me dicen que ni lo intente, me pueden las veces que parece que no lo conseguiré.
Increíblemente los mejores luego son los peores. Pensando que nunca te decepcionarán, ver lo contrario hace sentirte inútil. Y por ahora no entiendo ni lo que piensan, el porqué de llegar a este extremo, lo que conduce de 100 a 0 y de 0 a 100. Luego, después de toda esta parrafada (...), todo se arregla con un abrazo, porque sé que demuestro que quiero a esas personas más que a nadie. Creo que nadie sabe cuánto.

viernes, 6 de abril de 2012

Yo te lo cuento, tú no me crees. Cierra los ojos, dime qué ves.

...Y acaricia la brisa del viento cuando intenta volar, roza con la punta de sus dedos todas esas nubes que una vez intentó capturar. Vigila las mareas para que la luna no se vuelva loca, le sonríe al sol para que nunca se apague. Le da su calor hasta a su peor enemigo, vive sin miedo. Camina por el filo más estrecho de todos, procura planear con un paraguas en lo alto, llora cuando no le han dicho que llore, llama a la puerta y entra sin previo aviso. Hace trampas en cuanto a amar se refiere, no cree en el destino, siente que solo es una etiqueta para la casualidad. Entristece por desconocidos y sonríe las virtudes de los demás. Odia no ser querida, repite mil veces sus actos después de hacerlos, nunca antes, le da miedo el que pensarán. Canta debajo de la ducha, se clava los cascos en las orejas y se considera melómana. Puede nadar en los mares más profundos y esconder en su cuerpo más cicatrices que sonrisas. Quiere a demasiadas personas a la vez y se hierve la cabeza para entender todos los misterios que ella encierra. Tiene miles de hojas arrugadas sin terminar de pensamientos que ya quisiera alguien saberlos. Sería un gran problema.

Y que la luna salga por donde quiera.

Hoy no es un día de esos en los que me entretengo escribiendo.
Hoy es un día en el que tiraría todo por la borda, me tiraría hasta yo.
Hoy es un día en el que no quiero hacer las cosas bien...

jueves, 5 de abril de 2012

Y con tanto y con tan poco se hizo grande la ilusión.

¿Sabes? El sol no está ahí para cegarnos, ni las tormentas para no poder volar, ni tu futuro es como tú lo estás pintando, ¿es que no ves que en esta vida hay que soñar?

Inventando una huida, obligarme a no verte, y al pensar que volvía a entender que mi suerte al final se perdía, como me perdía yo...


Se me ocurrió mirarte diferente a los demás, se me ocurrió fijarme más en ti, se me ocurrió sentir algo de lo que estaba convencida me iba a hacer sonreír. Podría haber elegido otras formas de llorar, quizás de alegría, pero no, contemplé la posibilidad de tenerte entre mis brazos algún día. Y es que iba por buen camino, iba en línea recta, nada me podía hacer perder la esperanza, ¿por qué no apostar todo en ti? Pensaba eso, lo recordaba todo el tiempo, y eso me hacía sonreír de vez en cuando. Necesité unas semanas para darme cuenta que tú y yo somos dos polos opuestos, que no se podían unir. No quiero decir que esta vez ha sido igual que la anterior, aunque yo no quería sentirlo en mi interior, como con ese tres que todavía no logré olvidar, yo quería sentirlo como el primer día de mi vida en el que las cosas, por distante que pareciera, me habían salido perfectamente.
Ahora, no sé qué hacer con todas esas promesas que me hice a mí misma, no sé dónde tirarlas, porque en realidad no quiero olvidarlas, quiero guardarlas en un cajón, en lo más hondo de mi interior, quiero recordar cuando me tocastes, cuando nos dimos besos, quiero recordar cuando me puse roja al pensar que tenía razón respecto a lo que me hacías pensar.
Quizás, yo no quiera volver a verte, quizás cambie de camino yo para no verte, tal vez, eso de equivocarse voluntariamente de sentido estaba en tus planes, lo más seguro es que no lo leas, y está claro que no sabes que esto va para, lo que algún día pudo ser, nosotros, no sé ni siquiera si existe esa parte de ti que me hacía reír un día sí y el otro también.
Dime tú que hago con todo esto, dímelo, no sé donde guardarlo, es difícil crecer, seguir, con tu corazón.

miércoles, 28 de marzo de 2012

Me jugaría la boca, por morder tus labios.

Y se ríen de mí porque no puedo besarte y me cuentan las otras vidas de nadie
que no elegí como mías.

No es un juego,
hay algo que por dentro me obliga a recoger el infierno y dejarlo habitable
para tu sonrisa.

Cada noche que no estás se me hace tarde entre fantasmas
y poesías.

Porque mientras tu sueñas
yo me quedo escribiendo mis pesadillas.

domingo, 25 de marzo de 2012

Te cambio un sí por ese ya no puedo...

Cuando mi fuerza se fue y me di por vencida en la vida, en mi punto más oscuro: fuistes mi guía. Me dijistes que debería vivir mi vida al límite, que cuando caiga, volverme a levantar y luchar. Bueno, la forma de mi corazón no miente; estoy decidida cuando confías en mí. Es todo lo que necesito. Ahora espero, si lees esto, que creas que todo lo que hago es enorgullecerte. Hazme fuerte, para levantarme, aclarar mi mente. Nunca me rindo desde que dijistes que hay que mantener viva la esperanza. Dijistes que merecía lo mejor en la vida. Se supone que debería estar ganando...

jueves, 22 de marzo de 2012

Y me habré cansado de perder la razón a solas.

Ni siquiera puedo decir que los días, al menos, son nublados.
Es un poquito más triste aún
porque en cuanto sale el sol
bajo las persianas como si no quisiera saber. 

viernes, 16 de marzo de 2012

Última calada.

Noto como apagas el cigarro, expulsas el humo, y sólo queda una nube de distancias en el aire, un silencio desierto entre nosotros, a penas donde en una espera nadie llora.
Y se van con el humo, difuminándose, haciendo formas, lo que luego llamaremos recuerdos. 

One and only.

Has conseguido permanecer en mis pensamientos. Me he encariñado cada día. Me perdí en el tiempo pensando en tu cara. Que no sé cuánto tiempo me ha costado dejar mis dudas aparte, pero lo conseguí. Eres el único al que quiero. No sé por qué estoy asustada, he estado en esta situación antes; cada sensación, cada palabra, lo he imaginado todo. Pero nunca lo sabrás si no lo intentas, eso dicen. Olvidar tu pasado y simplememente ser mio, es lo que quiero. Te reto a que me dejes ser la única, prometo que merezco que me estreches entre tus brazos. Así que vamos, dame una oportunidad, para demostrar que soy la que puede caminar esa milla hasta que comience el fin. Si he permanecido en tu pensamiento al menos una milésima de segundo, si te quedas colgado de cada palabra que digo, si te pierdes en el camino cuando escuchas mencionar mi nombre, sabré cómo es sentir tenerte cerca. Que sólo necesito que me digas que cualquier camino que yo elija, me seguirás. Sé que no es fácil entregar tu corazón, nadie es perfecto, creeme lo he aprendido.