Seguidores

lunes, 21 de noviembre de 2011

Querido destino:

Si no es para mi, no me lo pongas en mi camino.

martes, 15 de noviembre de 2011

:P


Voy a robarte un beso,
y te pediré de rescate un millón más.


Cerrando los ojos se apaga el universo...

No estás solo si hablas con la almohada; Sufrir es el modo de estar activo sin hacer nada; Emborracharse no sustituye la falta de compañía, pues de soledad te llenas conforme la botella se vacía. Dejé de contar ovejas para poder dormir y cuento los defectos que me quiero corregir. No me fío, todo es mentira, ¿por qué fiarse del reloj si cada vez que lo miras señala una cosa distinta? Me carga y amarga la agonía, palabra muy corta que a veces sentimos tan larga. ¿Te falta algo, te sientes solo? No importa, pues un corazón grande, se llena con poco.

lunes, 14 de noviembre de 2011

Adiós.


A dónde sea que vayas, a dónde sea que te dirijas, ¿puedes hacérmelo saber? No me importaría perseguirte, lo quiero hacer. Solo porque no puedo soportar la idea de tenerte lejos. Te escribiré para contarte como van las cosas, si no te importa ponerte al corriente. Me pasaré el día contándote historias de una tierra lejana...
Y sé que te vas para hacer una mejor vida. Espero que la encuentres al primer intento. Y a pesar de que me mate el hecho de que te tengas que ir, sé que será más triste si nunca tomas el camino. No voy a tratar de retenerte, intentaré contener las lágrimas para no hacer que te quedes. Voy a tratar de ser una chica fuerte, porque no quiero ser la razón por la que no te marches. Alguien te va a extrañar, alguien va a desear que estuvieras aquí, ese alguien soy yo.



jueves, 10 de noviembre de 2011

^^

Te convenceré con millones de sonrisas, para que te despiertes de una vez y te des cuenta que no hay nada que perder... ;)


lunes, 7 de noviembre de 2011

;)

Si me preocupase lo que la gente dice de mi, tan solo sería una mediocre más.

jueves, 3 de noviembre de 2011

;


Se suele decir que, sea cual sea la verdad, la gente ve lo que quiere ver. Hay personas que pueden dar un paso atrás y descubrir que les faltaba ver las cosas con más perspectiva. Otras personas se dan cuenta de que la vida les está pasando factura. Otras pueden ver lo que estaba ahí desde el principio... Y luego estan esas personas, aquellas que huyen lo más lejos posible para no tener que verse a sí mismas.

sábado, 29 de octubre de 2011

♥

Lo peor de la distancia es que nunca sabes si la otra persona te está extrañando o te está olvidando.

viernes, 28 de octubre de 2011

*

           Nunca fuistes invisible;
Yo estaba ciega.

miércoles, 26 de octubre de 2011

!

Es difícil aceptar la verdad, cuando esa mentira era todo lo que querías oír.

;



A veces me pregunto si sigue existiendo algo absoluto, ¿existe aún lo verdadero y lo falso?, ¿lo bueno y lo malo?, ¿la verdad y la mentira? O tal vez, todo es discutible dejado a la interpretación. A veces nos vemos obligado a forzar la verdad, a transformarla, pero nos encontramos con cosas que nos supera, y en ocasiones, las cosas simplemente nos desplazan.

martes, 25 de octubre de 2011

No pierdas tu rumbo.

Todos en algún momento perdemos el rumbo. En ese momento desesperado tienes que elegir una dirección, ¿lucharás por seguir en el camino?, ¿te dirán otros quien eres?, ¿o tu mismo te pondrás la etiqueta?, ¿te atormentará tu decisión?, ¿o seguirás el nuevo camino?
Cada mañana tienes que elegir entre seguir adelante, o abandonar. 

domingo, 16 de octubre de 2011

#


Tal vez algunas personas nunca lleguen a rozar sus sueños. Nunca llegarán a saber qué se siente al hacerlo, el encontrar eso que realmente quieres, o incluso poder hacerlo el resto de su vida. ¿Entonces es una tragedia que te hayan quitado tu sueño? No. La tragedia sería estar en la cama despierto por la noche, preguntándose: ¿qué pasaría si…?

miércoles, 12 de octubre de 2011

Se gana y se pierde, se sube y se baja, se nace y se muere. Y si la historia es tan simple, ¿por qué te preocupas tanto?


¿Preocuparse? Si, pero hasta la medida justa.
Limitar las preocupaciones debe de ser una línea de trabajo a seguir. Tan lamentable es preocuparse exageradamente por todo, como no preocuparse absolutamente por nada. Partiendo de la base de que todos tenemos problemas, el peso final que tengan los mismos sobre nuestro ánimo, dependerá más que nada de la percepción que tengamos sobre ellos.
Hay actitudes optimistas para los que una situación adversa no es más que la oportunidad declarativa de probar su talla para superar las cosas y actitudes pesimistas que en parecida circunstancia se desaniman y ceden. No se puede exigir a nadie ser un héroe y permanecer íntegro y completo ante los problemas, pero tampoco por ello se puede ser comprensivo con la cobardía. Fortaleza y energía ante todo y tratar de ver oportunidades incluso en lo que sólo parezcan desgracias.
Si has perdido, bajado, caído. Si te has derrumbado o has sido expropiado recientemente de algún sueño o privado de alguna querida y entrañable ilusión, no te preocupes tanto. Subirás, te levantarás, te volverás a construir y volverás a soñar y a experimentar, porque así es la vida y es una verdad inmutable, aunque ahora todo te pueda parecer nefasto.

lunes, 10 de octubre de 2011

Odio.


Quien trata de vivir positivamente comprende pronto que el odio es un limitador de felicidad. Que es imposible ser feliz cuando guardamos rencor hacia alguien; mantenemos un malestar constante por lo que nos hicieron (aunque hayan pasado años) o estamos planificando el mal continuamente para compensar la deuda.
Lo malo del odio es que en él no hay posibles matices. La humillación recibida nos resulta incuestionable y cualquier opinión ajena que contradiga eso que pensamos, será rápidamente descartada, cuando no quemada en la hoguera y enlazada con rabia, extendiendo así el odio a todo aquel que no lo encuentre justificado: "¡Vete!, si no piensas como yo."
El odio desea destruir la fuente de la infelicidad. No transformarla en otra cosa, como por ejemplo el perdón y el olvido, sólo aniquilarla. Se desea el mal a quien consideramos que nos ha causado mal y en vez de permitir que la vida haga su trabajo, creo que siempre lo hace, se pretende restablecer por parte de quien odia la justicia y el equilibrio y ajustar cuentas como modo de sentirse artificialmente mejor.
El odio es como el amor invertido. Y es cierto que en la vida comprobaremos en muchas ocasiones aquello tan usual de que odio y amor son vecinos, y que basta cruzar una pequeña línea, para que el uno se convierta en el otro y quizás el otro en el uno. ¿El amor fuente de odio o el odio fuente de amor? No sé, pero si sé que el amor combinado con odio es más poderoso que el amor ... o que el odio.

sábado, 8 de octubre de 2011

Sigue tu intuición.


¿No lo habéis sentido alguna vez? Es como una especie de "flash" que de repente irradia para indicarte una determinada dirección a seguir. No sabes qué lo provoca ni de qué lugar proviene, pero algo dentro de ti te pide que le hagas caso. El nombre que le demos a esa revelación es lo de menos, aunque comúnmente el término más difundido es intuición.
Creo que está basado en toda nuestra experiencia vital y es el resultado de todo el conocimiento que hemos ido acumulando a lo largo de los años.
Definida en el diccionario como la facultad de comprender las cosas instantáneamente -sin necesidad de razonamiento-, la intuición es de gran ayuda, si confiamos lo suficiente y nos dejamos guiar por ella, cuando se nos aparece tan transparente que no puede ser otra cosa que el anticipo de la verdad.
Generalmente, la intuición suele plantear un conflicto terrible contra la razón, porque la intuición tiene la particularidad de señalarte caminos poco transitados, muy arriesgados o más allá, y en algún caso, casi suicidas. Sin embargo, seguir su rastro te hace llegar a otra dimensión; al lugar en el que ocurren las cosas más grandes y en el que la lógica no tiene cabida. Con intuición se hacen los grandes descubrimientos, las mayores conquistas y se obtienen los mayores triunfos. Eso si, hay que estar dispuesto a asomarse por un instante al abismo y esquivar a la racionalidad, que siempre procurará que esa puerta permanezca bien cerrada.
Sigue tu intuición, sea porque a veces no te quede otra opción o por el puro placer de ir tras ella. La intuición vive, según me han dicho, cerca del corazón, y ya sabes que el corazón nunca se equivoca. Lo sabes, ¿no?

martes, 4 de octubre de 2011

¿Cuánto necesitamos para ser felices?


Quiero decir: ¿con qué cantidad de amor, dinero, aventura, pasión, etc, nos daríamos por satisfechos? ¿En qué preciso momento estaríamos preparados para decirnos: No deseo más, porque soy feliz con lo que ya tengo?
Ciertas personas han establecido un "algo" concreto que les frenará, al alcanzar la felicidad anhelada. Es tal su claridad al respecto, que podrían apreciar su volumen, determinar su forma, establecer su peso y tasar su precio. El dilema para ellos, me temo, no será tanto en si alcanzarán o no aquello con lo que sueñan, sino cuánto tiempo pasará antes de comprender que la felicidad es intangible por naturaleza, y nunca tendrá la forma que imaginaron.
No sé si la felicidad se puede explicar; creo que es más fácil razonar su ausencia. Sin embargo, si algo parece demostrado es que la persecución incesante del poder, de la riqueza o de la fama, lo que se llama ambición, no la conceden, y que nadie se conforma o se resigna. La satisfacción de poseer lo que es más que justo para vivir, parece que si es una vía para obtenerla.
Quien todo lo quiere, todo lo pierde, y la pasión incontrolable por el logro de bienes nunca tiene fin, siendo prisioneros de ella hasta el final, puesto que nada será jamás bastante. Algún día en el que nos sintamos especialmente avispados, volveremos la vista atrás y verificaremos que no valió la pena haber sacrificado tanto, a cambio de la apariencia de una gloria tan fugaz como vacía.

jueves, 8 de septiembre de 2011

Es más fuerte el que es capaz de vencerse a sí mismo.


Es un hecho que la vida pone a prueba nuestra capacidad de contención cada vez que nos coloca en situaciones límite. Momentos en los que la presión resulta tan agobiante, que es fácil que se quiebre nuestro buen carácter habitual y acabemos reaccionando con un estallido repentino de excesiva violencia. Es importante cuando nos encontremos al borde de la "estampida", que ejerzamos cualquier esfuerzo tendente a sujetarnos y como prudente medida para evitar un perjuicio mayor.
El autocontrol es la clave. Evitar esa poderosa voz interior (que a medida que aumenta el conflicto, se va haciendo más audible) y que nos empuja a actuar sin pensar. Sin pensar, si, porque si nos dejara hacerlo seríamos capaces de frenar el ímpetu inicial y orientar la situación de una forma más favorable a nuestros intereses.
Complacer de inmediato los arranques de rabia, puede que sea una manera rápida y eficaz de liberar el enfado del momento, pero tan sólo unos segundos después viviremos la amarga decepción de no habernos sabido contener y haber dejado escapar sin freno (probablemente con excesiva crueldad y desproporcionada, por el "calenton" del momento), aquello que deberíamos haber callado ... y que, incluso, a lo mejor ni siquiera pensábamos así.
Si lo pensamos bien, cualquier réplica no inmediata, supone disponer de más tiempo para planear una respuesta, evaluar alternativas de acción y tantear pros y contras de nuestras reacciones. Todo son ventajas.
El autocontrol nos ayuda también a moderar otros impulsos más terrenales tales como el "no permitirnos" ciertas cosas, cuando creemos que nos perjudican. Esa voz interior que nos marca límites, 'no hagas eso', 'resiste esa tentación', 'prívate de aquello porque te sentará mal', la oímos todos claramente; algunos optan por hipnotizarla y otros por atenderla. Lo primero origina frustración, lo segundo eleva nuestra propia consideración.
Y además, los daños de la pérdida del control de uno mismo suelen ser devastadores. Las reacciones se contagian a gran velocidad y la rabia se expande a la de la luz. La destemplanza y la falta de respeto mutuo, acaban con más relaciones que casi cualquier otro motivo. Es muy difícil detener las heridas de un enfrentamiento feroz, provocado quizás por una absurda tontería y por no haber sabido callar a tiempo. Somos tan absurdos -o tan egoístas-, que por quedarnos a gusto, llegamos a decir palabras especialmente repugnantes, quién sabe si injustas también, que acaban estropeando de raíz algo que tenía todo el futuro. ¿Vale la pena?

miércoles, 31 de agosto de 2011

Querido yo:

Tienes que caminar y pretender que tu vida no sea un completo desorden. Pon música en tus oídos y si es necesario busca la canción mas animada que no te haga pensar, para que tu caminar no sea lento y pausado cada vez que te ataquen los recuerdos. No te detengas. Ahora respira un poco, lo mereces. Mira a tu alrededor, estas rodeada de gente que dice quererte y respetarte, aunque lo último sea relativo en este tiempo, ya que parecen tener más fuerza las decisiones de ellos que las tuyas. Te crees débil en este momento, pero tu no eres así, no te preocupes, tienes tiempo de sobra para recuperarte, entiendo que estés confundida, pero siempre lo has estado, es solo que ahora te has demorado un poco de más. 


Es tiempo de que te detengas un poco y analices bien a donde quieres llegar. Yo sinceramente creo que ya tienes que quitarte esa idea que tanto te atormenta. Sé que no es fácil pero debes intentarlo. ¿Te das cuenta el daño que te haces? Es bastante obvio que tienes que detenerte de una vez por todas, aunque duela mas que seguir. 


Creo en ti, en que aun puedes encontrar un camino que no te haga daño, en que la vida dejará de ser algo tormentosa e infeliz. Pero insisto, tienes que liberarte, atreverte a romper esas cadenas que ya te están ocasionando heridas que, créeme, con el tiempo se harán incurables si no haces algo al respecto.

Solo intento rescatarte, orientarte un poco. Soy la voz que nunca escuchas, y no sabes las ganas que tengo de mostrarte que fuera, hay un gran hueco de felicidad para ti...lo sabes.

Ais.

No me puedo quitar esa imagen de la cabeza. No puedo ignorarlo. No quiero. Podría pasarme horas convenciéndome una y otra vez de lo mismo sin conseguir resultado alguno, ¿para qué? si en menos de un minuto descolocas las piezas. Luego no sé organizarlas, ordenarlas, no consigo encajarlas, me aburro de intentar colocarlas y termino por abandonarlas a un lado. Las cosas no son tan fáciles como parecen. Esta situación se nos ha ido de las manos...